Desde una perspectiva contemporánea, ERNESTO NARANJO reinterpreta la teatralidad y el glamour de las Ziegfeld Girls, traduciéndolos en una estética refinada y conceptual. Las siluetas fluyen entre lo onírico y lo escultórico, evocando la libertad creativa de Carrington y la materialidad experimental de Benglis. La colección juega con volúmenes inesperados, texturas dinámicas y una paleta de colores que oscila entre lo etéreo y lo terrenal. Busca crear una tensión entre lo familiar y cotidiano, y lo fantástico e irreal.
La colección se materializa a través de combinaciones inesperadas de materiales, colores y tejidos, creando un collage de emociones y texturas. La ironía, la sorpresa y el atractivo visual están en el corazón de la propuesta.
En un diálogo entre pasado y presente, la propuesta explora el minimalismo como lenguaje de expresión y el arte basado en procesos como manifiesto de transformación. Cada pieza se concibe como una obra en constante evolución, reflejando la esencia de aquellos artistas que desafiaron las normas establecidas.